| Protegiendo la Riqueza del Presente
Nuestra
preocupación por el agua.
Reciclamos aproximadamente el 85% del
agua que usamos en las faenas. Para evitar que los cauces naturales tengan
contacto con los relaves, hemos construido kilómetros de túneles para
desviar el agua, mantenerla en su condición natural y devolverla al río
Cuncumén para el consumo humano y agrícola.
Altos estándares de
seguridad y monitoreo permanente nos permiten asegurar su calidad. Las
aguas resultantes del proceso de filtrado realizado en la Planta de Punta
Chungo, son disipadas a través del riego de 72 hectáreas de eucaliptos, de
acuerdo a los requerimientos de la Resolución de Calificación Ambiental Nº
71 de 1997 de COREMA Coquimbo, que autoriza ambientalmente las
faenas.

Para
respirar a todo pulmón.
Controlamos la emisión de polvo
incorporado tecnología de punta en todos los procesos, mediante la
aspersión de agua en los caminos de la mina, la capacitación y filtrado de
partículas en suspensión al interior de las plantas de chancado,
concentrado, filtrado, y mediante el encapsulamiento de las correas de
transporte y carguío en el muelle mecanizado.

Para mantener la biodiversidad, partimos por el
suelo.
Hemos rescatado más de 170.000 m3 de suelo vegetal, que
estamos utilizando en la recuperación de la mayor parte de las áreas
intervenidas, para posterior forestación, natural y / o asistida, con
especies nativas. Para estos fines contamos con sistemas de regadío por
aspersión y especialistas para la recolección de semillas y su posterior
germinación en viveros. Además, la recolección de germoplasma local
asegura el prendimiento del cien por ciento de las especies
cultivadas.
En las áreas de
protección ambiental bajo la responsabilidad de Minera Los Pelambres, la
flora y fauna se encuentra a salvo de intervención humana y disfruta de
condiciones adecuadas para proliferar.
Areas de protección
ecológica.
Mantenemos tres extensas zonas de Protección
Ambiental, sujetas a procedimientos y normas similares a las establecidas
para las áreas protegidas de CONAF, donde se han restringido tanto las
actividades propias de la compañía como la de otros
particulares.
En los distintos bofedales del sector cordillerano,
se han identificado manadas de guanacos que están siendo monitoreadas
permanentemente, usando la mejor tecnología existente, para asegurar que
no sean impactadas significativamente por los procesos inherentes a la
explotación mineral.
En Quebrada de Talca, sector el Manque, la
zona de protección que abarca 2.500 hectáreas de extensión alberga una
rica variedad de especies vegetales nativas. Laguna Conchalí es un
ecosistema lacustre costero de notable riqueza ecológica. El Ministerio de
Educación otorgó a este lugar, a solicitud de la empresa, la categoría de
Santuario de la Naturaleza en febrero de 2000. Sus 50 hectáreas de
humedales son el punto de descanso de más de cien especies de aves,
incluyendo algunas especies migratorias provenientes del hemisferio norte,
donde encuentran condiciones óptimas para su alimentación, nidificación y
refugio.
El Santuario es manejado directamente por los
especialistas de la Unidad Ambiental de Minera Los Pelambres, de acuerdo a
pautas aprobadas por CONAMA en el Plan de Manejo de áreas Protegidas, cuyo
cumplimiento es monitoreado por consultores especializados en estos
temas.
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